Junio 15, 2008
Te presento a Tito
Tito… Tito es tan difícil de describir… Ni siquiera sé cuál es su verdadero nombre. ¡Apagado! Eso es… Apagado es la palabra que más lo representa. Y cómo no serlo, si con los amigos que tiene…
- ¡Tito, pásame el bálsamo de la bolsa, por fa!
- ¿Qué cosa?
- ¡Que me pases el bálsamo, weon!
¡Ah! Se me olvidó decirles que viven en una pensión.
- Toma.
- Gracias. ¡Ay, y no mires pa’ otro lado! Si ya sé que soy rico, pero no tanto. ¡Jajaja!
Y también se me olvida decirles que ese se llama Ignacio, pero le dicen “Icho”. Dice que suena más bonito.
- Yyyyyia. Voy a salir con unas minitas no tengo llave cuando llegue te pincho en el celu pa que me abrai el portón te cuidai y deséame suerte que éste papito se va a portar como ¡Rrrrrrey!.
- Tengo que salir.
- (Pausa) ¿cómo que “tengo que salir”?
- Tengo que devolver los libros que pedí en la U
- (Pausa prolongada) Ya, no importa. Igual te pincho y si no estai te espero. ¡Chao! (Cierra la puerta y baja las escaleras cantando, mientras su tarareo se va perdiendo)
Bueno, en realidad Tito no tiene que salir. La verdad es que… es decir ¿a quién le gustaría tener a un tipo tan altanero como él hablándote a las 3 de la mañana sobre lo muy rodeado de chicas que está y los muy buenos amigos que tiene? Quiero decir… sí, Tito va a salir, pero… no sé, a la plaza, a un café o a algún otro lado.
… dime una cosa, tú. Sí, tú, el que está leyendo… ¿Alguna vez has vivido un momento de tu vida con alguien o con algo que te habla y te habla y no te deja decirle que ya no quieres más? Así se siente Tito.
- ¡Pero es cosa de decirle que se vaya y ya! Por lo menos te deja por pesado.
- ¡No, no, no!… si no fuera por él, no conocerías a los que conoces, pues, weón. Estarías solo, weon. Solo.
- ¡Ah, pero qué bonita compañía que tení! ¿Me la prestas? ¡No seas imbécil! ¡Vive por ti mismo…
- Ok, ok… depende de ti si quieres ser un Don Nadie. Depende de ti, no más.
Y en todas las discusiones internas de este tipo, la conciencia siempre termina mandándole a seguir lidiando con este sujeto. Luego de la derrota, Tito va a cumplir lo prometido: salir y llevarse su cuaderno y dos lápices de tinta roja y azul. Se lleva esos dos para probar qué tal le va anotando pensamientos desde dos puntos de vista. Algo así como esas discusiones internas que suele tener, pero en su cuaderno universitario de 100 hojas.
Luego de tomarse un vainilla en el Café de la cuadra y de haber volcado sus emociones en una hoja, vuelve a la pensión, desplomándose en su cama. Suena su celular, abre el portón y entra su amigo con una prenda de una de sus nuevas amigas. Vuelve a su cama mientras escucha a Icho dar un diálogo a 50 Kms/h y es lo único que puede dilucidar antes de dejarse llevar por las nubes y repasar mentalmente su hoja con anotaciones.
Todas tus palabras fluían y fluían por mi corazón y mi cabeza, mientras yo resistía escuchándote llorar. Yo no estaba en ninguna otra parte más: ahí contigo. Abrazándote. Extrañándote mucho y muy lejos de ti… pero abrazándote. Eso era todo lo que sentía. “Tranquila”, te decía, sosteniendo tus heladas manos, deseando que fuera cierto…
“Hola”, le dije. “Sé que no suelo tener este tipo de conversaciones contigo, principalmente porque tal vez soy muy egoísta, pero tenemos que hablar seriamente”.
Hasta el momento, y en cuanto a lo que The Tuss respecta, pareciera ser que se pueden dividir tres tipos de músicos: Richard D. James, The Tuss (si es que realmente NO se trata de Aphex) y falsas imitaciones de The Tuss. Sí, imitaciones. Es muy probable que la mayoría de las cuentas de MySpace tituladas mayoritariamente por los nombres registrados de “The Tuss” son falsos. Un ejemplo de ello es la metamorfosis que ha sufrido la cuenta MySpace “Karen Tregaskin” (1). Antes que nada, cabe destacar que el EP “Rushup Edge” de The Tuss (2) nombra a una tal “Karen Tregaskin” como productora del disco. Por otro lado, el EP “Confederation Through EP” denomina a “Brian Tregaskin” como el productor.
¡Holas! Partes de este post estuvo escrito desde Punta del Este, Uruguay, gracias a mi papá que nos hizo un regalito re-bueno. Es simplemente un lugar para tirarse al suelo y no despertar jamás. Con la seguridad y la tranquilidad no se puede hacer más que ir y comprobarla por uno mismo. Todo ha sido muy placentero…



